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Congregación Hijos de Santa María Inmaculada

 
 
 

Su Historia

El Complejo Educativo “La Anunciación”, integrado por las escuelas de Educación Inicial (DIPREGEP 1391), Educación Primaria (DIPREGEP 3613) y Educación Secundaria (DIPREGEP 7773) , ubicado en la calle Urbano González, entre Mendiondo y Jorge Miles, en la Ciudad de Luis Guillón, pertenece a la Asociación (Congregación Religiosa) Hijos de Santa María Inmaculada, cuyo fundador es el Padre José Frassinetti (1804-1868).

 

Siendo una Comunidad Joven, y habiendo nacido ésta por pedido de la mismas familias del barrio y parroquia es que puede caracterizarse en la misma de modo natural el Carisma del Padre Frassinetti: VIVIR EL ESPÍRITU DE FAMILIA con todo lo que ello implica: AMOR, DIÁLOGO, RESPETO, NORMAS, CÓDIGOS.

 

Somos conscientes que esta Institución está fundada en la iniciativa de las familias de nuestra Escuela, quienes han pedido con insistencia hasta ir logrando la apertura de cada uno de los niveles, y como en “casa propia” han participado en todos los aspectos de la “construcción de la misma”. Nuestro propósito es responder a ese clamor brindando una educación de calidad a la medida de las demandas de los tiempos que corren.

 

Finalidad Institucional

El Complejo Educativo La Anunciación, perteneciente a la Congregación de los Hijos de Santa María Inmaculada, impulsa su obra educativa, según lo establecido en las Constituciones de su Instituto y tienen como objetivo fundamental: “Orientar, educar e instruir a la juventud”. Ante lo cual, sus obras educativas se definen como Colegios de Iglesia, a quien Dios ha confiado la Misión de ayudar a los hombres para que puedan llegar a la plenitud de la vida cristiana.

 

La figura del Padre Giuseppe Frassinetti, fundador de la Congregación de los Hijos de Santa María Inmaculada, orienta el quehacer como Institución Educativa. Él destaca:

 

-La centralidad de la persona: Cada persona es un misterioso don de Dios. Como docentes debemos ayudar a que los jóvenes entiendan el significado dinámico y vocacional de sus vidas. -Interiorización de la experiencia educativa: La educación se orienta a los aspectos centrales de la personalidad. La formación en los valores cristianos busca que éstos se encarnen en cada persona hasta transformarse en verdaderos hábitos.

 

-El camino hacia la autoformación: La formación educadora es aquella que busca que cada persona encuentre su plenitud en la libertad a la que ha sido llamado. -El vínculo de confianza entre formador y alumno, es el que posibilita crear una comunidad en donde sea importante el bien personal y colectivo.

 

-Educar atendiendo a las notas distintivas de la Congregación: Formación integral de la persona, centralidad en Jesús, espiritualidad Mariana, llamado a la santidad, amor a la Eucaristía, espíritu de familia y desarrollo vocacional-proyecto de vida.

 

Por todo ello nos proponemos

  • Acrecentar en los alumnos sus valores humanos y cristianos, ayudándolos a promover eficazmente el bien de la sociedad y a la vez preparándolos al servicio del Reino de Dios, para que se constituyan en fermento de salvación para la Comunidad cristiana.
  • Construir un ambiente comunitario escolar que esté imbuído del espíritu evangélico, que lleva a “Vivir en la Verdad y el Amor” (Efesios 4,15), para lo cual es necesario el ejercicio de la Fe, la Esperanza y de la Caridad. Estas virtudes teologales, a la vez que nos llevan a vivir nuestra condición de hijos e Dios, nos hacen reconocer nuestros deberes de amor a Él y a nuestros hermanos, nos equilibran en nuestra relación con las cosas y nos orientan en el ejercicio responsable de nuestra libertad.
  • Brindar a los alumnos las posibilidades que favorezcan el desarrollo armónico de sus potencialidades físicas, psicológicas, socioculturales y trascendentes en el marco de la doctrina cristiana.
  • Orientar la educación hacia la formación de persona con valores democráticos, responsables de sus deberes cívicos, con capacidad de adaptación, con sentido crítico, con espíritu creativo; personas cooperativas, participativas, comprometidas con su medio, capaces de reconocer lo bueno y lo malo, para orientar su conducta y obrar conscientemente el bien. Y desde esta perspectiva se los formará para el mundo de los estudios superiores y el trabajo.
  • Complementar la cultura humana con el mensaje cristiano, de manera que el conocimiento progresivamente adquirido por los alumnos acerca del mundo, de la vida y del hombre, sea iluminado por la fe.
  • Trabajar para que nuestra obra educadora, también llegue a las familias de nuestros alumnos de manera que se sientan parte activa de nuestra Institución: por lo tanto se desarrollarán actividades apostólicas, formativas y recreativas que los incluyan.